A
Muy práctico
Estaba harto de utilizar en casa un atril endeble que se caía o se le plegaban las patas. La solución: adquirir un K&M 118/3. Es sumamente práctico y estable. Mención especial merece la repisilla que tiene debajo, sumamente útil para dejar el arco o un afinador, por ejemplo. El único "con" que le veo es que es muy aparatoso de transportar, pero para usar en casa y tenerlo permanente montado es óptimo.
En definitiva, si no lo vas a transportar mucho, es muy recomendable.
En definitiva, si no lo vas a transportar mucho, es muy recomendable.
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JM
Buen atril
Robustez y calidad en la fabricación, propio de esta marca. Bandeja con buenas dimensiones para cualquier formato de papel, orientable para facilitar el uso, con buen sistema de ensamblaje rápido y seguro al trípode. El soporte metálico típico en forma de trípode telescópico con patas plegables está bien construido pero es quizá demasiado delgado para aguantar bien el peso de la bandeja, más aún si está cargada con partituras, pues se observa cierta inestabilidad o incluso fragilidad.
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J
Genial
Maravilloso atril, muy consistente y fuerte de sujeción. El mejor atril que he comprado para tener en casa. Eso si, no es para estar con él de un lado para otro.
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J
Buen atril de estudio
Atril robusto de madera. Muy pesado pero estable para el estudio. La balda genial para apoyar lápiz y arco.
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