Mesas de mezcla analógicas
Todos los precios incluyen IVA.
Comprar mesas de mezclas analógicas para grabación doméstica y de estudio
Comprar una mesa de mezclas analógica es una buena decisión, ¡pero no es nada fácil! Al fin y al cabo, hay muchos modelos diferentes, desde mezcladores analógicos con equipamiento mínimo y un precio igualmente reducido hasta elegantes consolas de gran tamaño.
Aquí, en la tienda Thomann, puedes filtrar y ordenar los resultados según diferentes características. Encontrarás muchos consejos e información en las diferentes guías de Thomann sobre equipos de estudio y grabación. Y si eso no es suficiente para encontrar la mesa de mezclas adecuada, el servicio de atención al cliente de Thomann estará encantado de ayudarte. Durante el horario comercial, puedes contactar por teléfono llamando al +49 9546-9223-30, o bien por correo electrónico a studio@thomann.de o a través del chat.
Si tras la compra la mesa de mezclas analógica no resulta adecuada, se aplica la garantía de devolución del dinero de 30 días, y la garantía de 3 años de Thomann te permite utilizar la nueva mesa de mezclas analógica para grabación con total tranquilidad durante mucho tiempo.
¿Son complejas las mesas de mezclas analógicas?
Una mesa de mezclas analógica no es tan compleja como puede parecer, ya que, aunque tenga muchos controles, su estructura es clara y se divide en dos partes, destacando la Master Section, situada normalmente a la derecha, como el centro de control del equipo. Aquí convergen todas las señales, que se mezclan y procesan antes de enviarse a la grabadora o al amplificador, integrando controles como el master control desde el que se ajustan los niveles de monitores de escucha, auriculares y otros elementos de forma precisa y eficiente.
Por el contrario, los channels, también llamados canales de mezcla, aparecen varias veces. Aquí se procesan las señales individuales, como las de varios micrófonos, para después mezclarse a distintos niveles, por lo que una mesa de mezclas suele organizarse en una sección maestra junto a canales de mezcla dispuestos verticalmente que se repiten.
¿Qué debe tenerse en cuenta en una mesa de mezclas analógica?
De ello se deriva un factor esencial de las mesas de mezclas que hay que tener en cuenta antes de comprarla:
¿Cuántos canales tiene la mesa de mezclas?
En algunos casos bastan pocos canales, como ocurre en el podcasting o cuando un músico graba en solitario con pocas señales, lo que lleva de forma natural a plantear qué tipo de canales resultan más adecuados en cada situación.
¿Cuántos preamplificadores de micrófono tiene la mesa de mezclas?
El número de preamplificadores de micrófono no coincide necesariamente con el número de canales, ya que algunas secciones solo incluyen entradas de línea donde se conectan sintetizadores, unidades de efectos o preamplificadores externos.
¿Qué estructura de bus tiene la mesa de mezclas?
Aquí la cosa se complica ligeramente, ya que las mesas de mezclas más grandes no solo combinan todas las señales de los canales, sino que también pueden asignarlas previamente a distintos buses, lo que permite, por ejemplo, agrupar todas las señales de batería en un subgrupo para un control más ordenado y eficiente. Así, estas señales pueden controlarse y procesarse de forma conjunta, o reproducirse simultáneamente, evitando la necesidad de grabarlas por separado, lo que además resulta especialmente útil cuando la interfaz de audio no cuenta con suficientes entradas.
Los números que aparecen en la denominación de las mesas de mezclas permiten identificar los aspectos fundamentales de la estructura de algunas mesas de mezclas (por supuesto, solo de algunas, no de todas).
Regla general:
- primer número: número de canales
- segundo número: número de buses
- tercer número: bus estéreo.
Ejemplo: 1202 significa 12-0-2: la mesa de mezclas tiene 12 canales, no tiene buses separados, pero, por supuesto, sí tiene un bus estéreo. Por lo tanto, una 2482 probablemente tendría 24 canales, 8 buses y el bus estéreo.
Vías auxiliares, pre-fader y post-fader
Casi todas las mesas de mezclas ofrecen vías auxiliares. Estas permiten extraer señales de los canales y enviarlas a otro destino, aunque existen diferencias importantes según si dicha extracción se realiza antes o después del fader. Este último determina el nivel de salida del canal; suele ser un control plano situado en la parte inferior y, en mezcladoras pequeñas, a veces solo un potenciómetro. El envío auxiliar pre-fader toma la señal antes del fader, permitiendo una mezcla independiente como la de auriculares, mientras que el envío auxiliar post-fader la toma después del fader y depende de su posición, utilizándose normalmente para efectos como la reverberación, con la particularidad de que muchas veces estas vías auxiliares pueden conmutarse según la necesidad.
Ecualizador en la mesa de mezclas
El equipamiento de las pistas de canal puede variar, especialmente en el control de sonido, ya que algunas mesas incorporan ecualizadores totalmente paramétricos muy completos con múltiples parámetros ajustables, mientras que otras ofrecen una gestión más sencilla limitada a agudos y graves.
Otras conexiones importantes
Los canales de las mesas de mezclas analógicas de grabación suelen incluir conexiones adicionales, como las Direct Outs, especialmente en los modelos más grandes, y también sistemas Insert-Send-Return (ISR) que permiten enviar la señal preamplificada por el micrófono a dispositivos externos como compresores o noise gates para su procesamiento. Por cierto: los buses/subgrupos también suelen disponer de salidas directas e ISR.
Características especiales de las mesas de mezclas
El principio básico de las mesas de mezclas es siempre el mismo, aunque existen modelos muy diversos, en los que no es raro encontrar compresores integrados en los canales o incluso pequeños procesadores de efectos como reverberación o delay, que amplían las posibilidades de tratamiento del sonido. Incluso pueden incluir interfaces como USB o Bluetooth, junto con opciones sencillas de grabación, llegando en algunos casos a funcionar como una práctica combinación de interfaz de audio y mesa de mezclas en un solo equipo.
¿Cuál es la ventaja de las mesas de mezclas?
Sin duda, han quedado atrás los tiempos en los que un estudio de grabación no podía concebirse sin una mesa de mezclas, y también la idea de que esta debía ser el centro neurálgico imprescindible alrededor del cual se organizaba todo el equipo de audio. Sí, hoy en día existen estudios de grabación sin mesa de mezclas, ya que los controladores de monitorización, las interfaces de audio y los amplificadores sumadores pueden asumir gran parte de sus funciones, aunque siguen siendo habituales en muy distintos formatos, desde grandes mesas analógicas de estudio de alto coste hasta pequeñas unidades domésticas utilizadas por grabadores o podcasters.
Las mesas de mezclas siguen utilizándose hoy en día por varias razones, ya que integran en un solo dispositivo funciones que antes requerían múltiples equipos, ofreciendo así un manejo más coherente, menos cableado y, en la mayoría de los casos, una solución más económica. ¡Esto queda más que claro solo con intentar sumar el número de preamplificadores de micrófono, ecualizadores, un amplificador sumador, un controlador de monitores y un amplificador de auriculares! Por último, pero no menos importante, una mesa de mezclas simplemente se parece más a un estudio de grabación que un simple teclado de ordenador con ratón.
¿Son mejores las mesas de mezclas digitales que las analógicas?
Las mesas de mezclas digitales suelen ofrecer mayor equipamiento y flexibilidad, mientras que las analógicas conservan ciertas ventajas en el ámbito de la grabación, especialmente en lo que respecta a la calidad de sonido, destacando tanto sus ecualizadores como la propia suma analógica. Otra característica muy apreciada de las mesas analógicas es el manejo «One Knob Per Function», en lugar de la asignación múltiple y las pantallas con menús. Además, las mesas analógicas funcionan sin latencia, mientras que cada conversión y cada procesamiento implican un retraso.
Alternativas a las mesas de mezclas analógicas para grabación
Por supuesto, los componentes de una mesa de mezclas para grabación también pueden trasladarse, en la medida de lo posible, al ordenador, ya que una interfaz de audio bien equipada puede asumir gran parte de estas tareas. Para algunas tareas no es necesario un mezclador de grabación, sino que resulta más adecuado un mezclador en directo, aunque existan diferencias de arquitectura entre ambos, ya que muchos modelos pueden utilizarse con éxito tanto en estudio como en directo según las necesidades. Algo realmente diferente es un mezclador de DJ.
¿Cuánto cuesta una buena mesa de mezclas?
No es fácil responder a esta pregunta, ya que los requisitos pueden variar mucho, aunque los precios comienzan muy por debajo de los 50 euros, como en el caso de la t.mix MicroMix 2 USB, que ofrece cinco entradas, una de ellas para micrófono, ecualización y funciones USB y Bluetooth. Behringer ofrece una amplia gama de mezcladores económicos, mientras que entre los fabricantes de mesas de mezclas analógicas destaca especialmente Mackie, que se ha ganado una reputación por ofrecer equipos de buena calidad a precios razonables. Los mezcladores de Yamaha y Allen & Heath siguen una línea similar. Presonus, Tascam y Soundcraft son conocidas por su profunda integración de interfaces de audio, lo que permite ahorrarse su compra. En la gama alta destacan marcas como Neve, Audient, API y Trident por su tecnología analógica de gran calidad, situándose principalmente en el rango de precios de cinco dígitos.