Llevo más de 20 años usando afinadores de pinza de todo tipo, así que lo compré sin esperar una gran sorpresa. En cambio, la experiencia es increíble por su precisión. No he visto ningún afinador tan preciso jamás. En el uso, es donde hay una pequeña curva de aprendizaje, tanto porque hay que acostumbrarse a su interfaz de movimiento circular, como para usar sus mejoras para diferentes instrumentos, los llamados sweeteners. Pero no es nada a lo que uno no pueda acostumbrarse en un par de días, y vale mucho la pena. He utilizado los sweeteners para mandolina y guitarra, y es espectacular cómo se nota una mejor afinación, supermilimétrica. Lo recomiendo 100%, no tiene nada que ver con ningún otro afinador de pinza del mercado, es un afinador de verdad.