La Roland T-8 es una caja de ritmos con sintetizador de bajo estilo 303. Es diversión desde el minuto 1. La calidad de construcción es buena, de plástico. No trae manual y es bastante necesario para poder acceder a todas sus funciones o incluso para entender qué quieren decir esas palabras extrañas hechas en un display de cuatro digitos formados por 7 segmentos.
Creo que Roland debería incluir, si no un manual decente, al menos una chuleta con todos los comandos.
Por lo demás estoy muy contento con esta máquina aunque todavía no la domino.
La nota negativa se la lleva DHL, quienes a pesar de mandarme el aviso a primera hora del día, me avisaron a las 19:00 que podía ir a buscarlo a un punto de entrega. A partir de ahora no intentaré estar en casa para recibir el paquete, así DHL puede despedir unos cuantos repartidores.