Después de que mi cable original empezara a fallar tras años de uso intensivo, decidí ir a lo seguro con el repuesto oficial de Shure. La diferencia con los cables genéricos se nota desde el primer momento: el refuerzo de Kevlar le da una resistencia y una rigidez que te da total tranquilidad en el escenario.
La conexión MMCX encaja a la perfección con un 'clic' sólido, permitiendo que el auricular gire sin perder contacto ni generar ruidos molestos. Además, el diseño transparente es muy discreto y profesional. Lo que más me gusta es la parte moldeable que va sobre la oreja; es lo suficientemente firme para que no se mueva durante toda la actuación, pero no llega a ser incómoda.
Es la inversión necesaria para asegurar que tus in-ears sigan rindiendo al 100%. Un producto de diez por parte de Shure