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Genial para directo
Compré el Viscount Legend One buscando un órgano para directo que complementara a mi piano eléctrico. No quería recurrir al clásico Nord —que ya tengo y me parece una máquina excelente— porque buscaba algo con un carácter más clásico y menos “moderno” en su filosofía sonora.
En mi experiencia, el Legend One destaca especialmente en los sonidos de órgano, que son sencillamente espectaculares. Es claramente el terreno donde el instrumento brilla más. Sin embargo, también me ha sorprendido positivamente en los pianos eléctricos e incluso en el piano acústico, que cumplen perfectamente en un contexto de directo.
El teclado tipo waterfall recuerda mucho al de un Hammond B3 real. Quizá es ligeramente más duro, pero sigue siendo perfectamente adecuado para realizar glissandos y las técnicas típicas del órgano, algo que para mí era importante.
Otro aspecto que buscaba era disponer de buenas emulaciones de órganos de transistores, y aquí el instrumento responde muy bien: incluye modelos tipo Farfisa y Vox, que aportan un carácter muy particular y muy útil para determinados estilos.
La arquitectura del instrumento, con tres motores de sonido combinables, me recuerda bastante al planteamiento de Nord, lo cual facilita crear configuraciones complejas y adaptarlas rápidamente al directo. La sección de efectos también es bastante completa y el instrumento viene con numerosos presets editables que permiten empezar a trabajar rápidamente.
Si tuviera que señalar un punto mejorable, sería el software de gestión de presets. En mi opinión es bastante limitado: no permite intercambiar presets entre usuarios ni editar los parámetros desde el ordenador, lo que dificultaría compartir configuraciones entre músicos.
Por lo demás, me parece una máquina excelente para directo. Está muy bien construida, con botones robustos que parecen pensados para aguantar muchos conciertos, y la emulación de Leslie es simplemente genial.
En conjunto, un instrumento muy recomendable para quien busque un órgano serio para escenario, con un sonido auténtico y un enfoque muy orientado al directo.
En mi experiencia, el Legend One destaca especialmente en los sonidos de órgano, que son sencillamente espectaculares. Es claramente el terreno donde el instrumento brilla más. Sin embargo, también me ha sorprendido positivamente en los pianos eléctricos e incluso en el piano acústico, que cumplen perfectamente en un contexto de directo.
El teclado tipo waterfall recuerda mucho al de un Hammond B3 real. Quizá es ligeramente más duro, pero sigue siendo perfectamente adecuado para realizar glissandos y las técnicas típicas del órgano, algo que para mí era importante.
Otro aspecto que buscaba era disponer de buenas emulaciones de órganos de transistores, y aquí el instrumento responde muy bien: incluye modelos tipo Farfisa y Vox, que aportan un carácter muy particular y muy útil para determinados estilos.
La arquitectura del instrumento, con tres motores de sonido combinables, me recuerda bastante al planteamiento de Nord, lo cual facilita crear configuraciones complejas y adaptarlas rápidamente al directo. La sección de efectos también es bastante completa y el instrumento viene con numerosos presets editables que permiten empezar a trabajar rápidamente.
Si tuviera que señalar un punto mejorable, sería el software de gestión de presets. En mi opinión es bastante limitado: no permite intercambiar presets entre usuarios ni editar los parámetros desde el ordenador, lo que dificultaría compartir configuraciones entre músicos.
Por lo demás, me parece una máquina excelente para directo. Está muy bien construida, con botones robustos que parecen pensados para aguantar muchos conciertos, y la emulación de Leslie es simplemente genial.
En conjunto, un instrumento muy recomendable para quien busque un órgano serio para escenario, con un sonido auténtico y un enfoque muy orientado al directo.
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