Venían en el pack con el Yamaha CSP-150. Sirven para salir de paso. A pesar de que AKG es buena marca, estos cascos son de gama baja y, si estás acostumbrado a los de alta gama, estos no dan la talla. Para tocar el piano, tras muchos años de estudio y haber probado muchos pianos y auriculares, recomiendo unos "abiertos" como los AKG K701. El piano no es un instrumento para escuchar con auriculares cerrados. Sobre todo no recomiendo los AKG K-92 u otros auriculares cerrados para gente muy joven que está aprendiendo porque muchas horas de estudio con este tipo de auriculares les dañarán los oídos. Unos auriculares abiertos reproducen más fielmente el sonido del piano dentro de la estancia y son mucho más amables con nuestro aparato auditivo.