Las cuerdas de Ernie Ball: la sal en la sopa o la famosa guinda del pastel para un sonido potente y duradero. La firma estadounidense fábrica desde los primeros años 60s cuerdas para prácticamente todos los instrumentos de cuerda. Esta enorme experiencia se refleja en cada producto y, no en vano, Ernie Ball sigue siendo hoy en día uno de los fabricantes líderes del mercado. La paleta de productos ha ido creciendo en gran medida a lo largo de décadas y actualmente, junto con la inmensa gama de cuerdas, ofrece también toda serie de versátiles accesorios de alta calidad tales como pedales de efectos, cables, correas o púas. Sin embargo, el corazón del negocio está y seguirá estando en la fabricación de cuerdas en cualquier formato, siempre marcando estándares en términos de sonido, estabilidad de afinación y durabilidad, ahora y como siempre desde Indio, California.
El juego de cuerdas Ernie Ball 2010 Earthwood Bronze para guitarras acústicas de doce cuerdas se fabrica con un entorchado compuesto de 80% de cobre y 20% de zinc, lo que no sólo promete un sonido nítido y rico en armónicos, sino también un alto volumen y una larga durabilidad. Con calibres .009/.009, .012/.012, .020w/.009, .026/.012, .036/.020p y .046/.026w (Light), estas cuerdas producen el sonido típicamente abierto y brillante que hace sonar una guitarra acústica de doce cuerdas de forma tan fascinante como única. El juego de cuerdas Ernie Ball 2010 Earthwood Bronze convence además por su alta estabilidad de afinación, algo que juega un papel crucial, especialmente en instrumentos de doce cuerdas.
Con su gran durabilidad, su sonido alto y equilibrado, su entonación precisa y su alta estabilidad de afinación desde el momento que se montan las cuerdas y una vez estiradas, el juego de cuerdas Ernie Ball 2010 Earthwood Bronze se muestra como un acompañante fiable, especialmente para los guitarristas de instrumentos acústicos exigentes que buscan el confort al tocar a pesar de doblar el número de cuerdas, pero sin renunciar al sonido melódico y brillante al tocar acordes. Asimismo, los más de 50 años de experiencia de Ernie Ball en el desarrollo de cuerdas hacen que el juego de cuerdas 2010 Earthwood Bronze sea la primera elección para guitarras acústicas, y a un precio muy justo.
La empresa Ernie Ball lleva el nombre de su fundador. La sede principal del fabricante se encuentra en San Luis Opisbo, California. Siendo él mismo guitarrista, Ernie Ball conocía muy bien sus necesidades. En los años 50s y 60s, la escasez de cuerdas de guitarra y bajo de alta calidad representaba un gran problema para él. Con la "Slinky", Ernie Ball desarrolló en 1962 una cuerda que no solo era muy flexible, algo que aportaba mucha más comodidad para tocar, sino que además sonaba mejor y resultaba más duradera. Él trajo calibres de cuerdas individuales al mercado, específicamente orientados para una clientela joven y para músicos asiduos a las giras. El éxito fue imparable, hasta el punto de que hoy Ernie Ball es el mayor fabricante mundial de cuerdas para guitarra y bajo. A lo largo de los años su catálogo se ha ido extendiendo con accesorios como cables, púas, correas, etc. Ernie Ball es conocida también por su relación con el fabricante de instrumentos Music Man, empresa que compró en 1984, pero que ha continuado operando como marca independiente.
El juego de cuerdas Ernie Ball 2010 Earthwood Bronze ofrece un sonido chispeante con alto volumen que extrae lo más óptimo de una guitarra acústica de doce cuerdas. Gracias a la entonación limpia, los acordes y voicings suenan siempre brillantes y claros a lo largo de todo el diapasón. Por otro lado, estas cuerdas Ernie Ball poseen una excelente estabilidad de afinación y una respuesta directa, lo que tiene una importancia enorme especialmente en instrumentos de doce cuerdas. Para instrumentistas que prefieren un sonido más cálido y resonante, las cuerdas de bronce fósforo Ernie Ball Earthwood, disponibles en calibres idénticos, se ofrecen como buena alternativa. Puede merecer la pena realizar una comparación entre ambos tipos de cuerdas para aprovechar al máximo todo el potencial sonoro de la guitarra y aproximarse todo lo posible a las preferencias personales en términos de facilidad de ejecución.