LM
Perfectos para mi Fender Fat Strat Deluxe de 1999
Aunque los clavijeros tipo Kluson Vintage que traía de fábrica funcionaban perfectamente, la instalación del VegaTrem me animó a completar la mejora de la guitarra tanto para incrementar la estabilidad de la afinación, como para la comodidad del cambio de cuerdas.
Cuidado con las medidas
Hay que tener en cuenta que el clavijero trae dos juegos de cartuchos (el adorno que se encastra en la pala) de diferentes medidas. Los más pequeños quedan holgueros y los grandes no entran por apenas micras lo que implica ensanchar los agujeros de la pala. Con una amoladora (tipo Dremel) se quedan perfectos tras un breve limado. Ojo con esto porque, aunque el interior de los cartuchos sea de 8,8 mm., - es decir, igual que los postes de los clavijeros vintage de serie - hay que tener en cuenta la posibilidad de que en guitarras como la descrita en esta revisión haya que efectuar ese pequeño ajuste.
Rendimiento perfecto
A pesar de esas pequeñas molestias para la instalación, el clavijero es una pasada. La acción de las palometas es suave pero firme. Se le ve robusto y luce perfecto. No me importa haber tenido que respirar algo de serrín, porque he quedado más que satisfecho con la compra.
Resultado
El cambio de cuerdas es rapidísimo y la guitarra, ya de por sí estable con el VegaTrem, ha mejorado aún más en este aspecto. Con las cuerdas recién puestas apenas había cambios significativos en la afinación y una vez asentadas aquélla resulta perfecta aún abusando de la palanca.
Conclusión
De haberlo sabido antes, lo hubiera instalado hace años. Es perfecto.
Cuidado con las medidas
Hay que tener en cuenta que el clavijero trae dos juegos de cartuchos (el adorno que se encastra en la pala) de diferentes medidas. Los más pequeños quedan holgueros y los grandes no entran por apenas micras lo que implica ensanchar los agujeros de la pala. Con una amoladora (tipo Dremel) se quedan perfectos tras un breve limado. Ojo con esto porque, aunque el interior de los cartuchos sea de 8,8 mm., - es decir, igual que los postes de los clavijeros vintage de serie - hay que tener en cuenta la posibilidad de que en guitarras como la descrita en esta revisión haya que efectuar ese pequeño ajuste.
Rendimiento perfecto
A pesar de esas pequeñas molestias para la instalación, el clavijero es una pasada. La acción de las palometas es suave pero firme. Se le ve robusto y luce perfecto. No me importa haber tenido que respirar algo de serrín, porque he quedado más que satisfecho con la compra.
Resultado
El cambio de cuerdas es rapidísimo y la guitarra, ya de por sí estable con el VegaTrem, ha mejorado aún más en este aspecto. Con las cuerdas recién puestas apenas había cambios significativos en la afinación y una vez asentadas aquélla resulta perfecta aún abusando de la palanca.
Conclusión
De haberlo sabido antes, lo hubiera instalado hace años. Es perfecto.
0
0
Reportar evaluación