A
Buena elección
Siempre me han gustado los mástiles setenteros con binding y block inlays y por eso me llamó la atención este modelo. El mástil tipo jazz en un cuerpo precission es algo que también quería probar al estilo Marcel Jacob y sin romper la hucha, por eso me decidí por probar un Harley Benton.
Está bastante bien construido, no se aprecian desperfectos ni fallos estéticos. Los trastes bien acabados y nivelados no rascan al pasar la mano. Los herrajes acompañan al precio no son de lo mejor pero cumplen bien su función.
Ha llegado perfectamente ajustado para afinarlo y tocar sin tener que hacerle nada, aunque luego siempre queda el hacerle el ajuste fino y personal de cada uno
De momento tiene ese sonido brillante de cuerdas nuevas que espero le dure poco, las electrónica es funcional, no hay ruidos de masa y los potenciómetros funcionan suaves.
El sonido en general es bueno, no lo puedo comparar con lo que tengo en casa y que cuesta varias veces más porque la diferencia es clara.
Le veo una relación calidad-precio bastante elevada.
Está bastante bien construido, no se aprecian desperfectos ni fallos estéticos. Los trastes bien acabados y nivelados no rascan al pasar la mano. Los herrajes acompañan al precio no son de lo mejor pero cumplen bien su función.
Ha llegado perfectamente ajustado para afinarlo y tocar sin tener que hacerle nada, aunque luego siempre queda el hacerle el ajuste fino y personal de cada uno
De momento tiene ese sonido brillante de cuerdas nuevas que espero le dure poco, las electrónica es funcional, no hay ruidos de masa y los potenciómetros funcionan suaves.
El sonido en general es bueno, no lo puedo comparar con lo que tengo en casa y que cuesta varias veces más porque la diferencia es clara.
Le veo una relación calidad-precio bastante elevada.
1
0
Reportar evaluación
A
Excelente P-Bass, mejor relación calidad precio del mercado
Me gustaría comenzar diciendo que tuve la gran suerte de hacerme con este bajo en oferta a 179€ en lugar de los 229€ habituales.
A este precio, fue una ganga y al original, también.
En términos de materiales es un bajo sólido que no se encuentra en otras gamas: Cuerpo de aliso, mástil de arce tostado, cejuela de grafito, matching headstock, selletas de latón compensadas y un diapasón de laurel cuidado. Por este precio, era imposible pedir palisandro, pero por la veta y acabado, tampoco lo echas de menos. El modelo original tenía afinadores gotoh que, en 2026, entiendo que por coste de materias primas sea imposible de meter por el mismo precio. No obstante, los incluidos aquí funcionan muy bien y el diseño es sólido. Aspecto curioso, el cuerpo es de PBass pero el mástil es JBass delgado, por lo que solo hay una idea en mente: comodidad.
Si además juntas la idea de los rebajes en el cuerpo, tienes un bajo cómodo, si bien algo pesado aunque, por consiguiente, no cabeceará.
En cuanto a acabados, ningún defecto estético de ningún tipo o grietas en pintura. El acabo de trastes no es perfecto, pero no hace daño. Todo está bien ensamblado, bien rematado y es funcional. Es más, en mi caso vino con una acción ridicualmente baja, trasteado, pero nada que un ajuste de alma (el cual esta al comienzo del diapasón, en el cuerpo para un acceso más fácil) pueda arreglar para mayor comodidad. Las cuerdas son aprovechables y además el bajo estaba octavado excepto la cuerda Mi/E por micras, imperceptible. Este detalle ayuda, ya que todo instrumento afinado y octavado se sienta serio y con un sonido coherente en todas las partes del mástil. Digno de mención el detalle del binding en el mástil y los luminlays para ver los trastes si tocas con poca luz, ¡bravo! Digno de mención el string tree a lo Marcus Miller que mantiene las cuerdas con la inclinación correcta en el clavijero, ya que el trabajo es muy aseado.
No verás aquí la opción string-through-body, pero es una medida sencilla para abaratar costes en el proceso de fabricación, por lo que las cuerdas se montan en el puente estilo top-loader. La pérdida posible de sustain al no pasar las cuerdas a través del cuerpo es poca y en el bajo no es lo que busco, por lo que no pierdo absolutamente nada.
Como siempre, la parte más floja es la electrónica. Antes montaban unas Roswell, ahora son las nuevas "ISOLA". En definitiva, tienen un carácter moderno más chirriante que el clásico vintage más cálido y esto es cuestión de gustos. Con EQ, compresor y pedales puedes hacer maravillas, pero el punto de partida de esta PBass Split Coil no es la más adecuada, al menos para mi estilo: es sobrada de agudos y quizá algo carente de bajos profundos, por lo que esa mordida de PBass clásica, no está del todo, aunque con ayuda se puede llegar, incluso hay más variables que pueden influir en el sonido, como el estilo de tocar (púa, dedos, slap) o posición (tocar cerca o alejado del puente). Como está, por defecto, es un bajo que se presta a tocar con púa y será el paraíso del bajita de Punk por su sonido metálico (clank, clank) que ofrece. No es desagradable tampoco y cumple. En mi caso ,deshaciendome de frecuencias que no me interesan de los agudos y trabajo los medios he alcanzado un punto más que correcto.
El mueble en sí es suficientemente bueno como para añadir una pastilla a tu gusto de calidad y que se adapte a tu gustos, pero esto es subjetivo. Potes algo más progresivos serían de agradecer, pero funcionan sin ruidos y no son engañosos funcionando ON/OFF como suele pasar en gamas económicas. El ruido de masa es muy bajo y para mantenerlo al mínimo, tiene fácil solución con un apantallado o mejorando otras variables ajenas al bajo (instalación eléctrica de la casa, un noise gate sencillo).
En resumen, ¿quién da más por menos? Una presentación impecable, un bajo CONTUNDENTE, un empaque ELEGANTE y un sonido muy aceptable con prestaciones de ensamblado, materiales y control de calidad muy por encima de la media en su segmento de precios. Este bajo es todo un acierto a este precio, pasivo, sencillo, 1 pastilla, enchufar y a tocar. No verás a otros fabricantes hacer esto por estos precios. ¡Llévatelo y a disfrutar!
A este precio, fue una ganga y al original, también.
En términos de materiales es un bajo sólido que no se encuentra en otras gamas: Cuerpo de aliso, mástil de arce tostado, cejuela de grafito, matching headstock, selletas de latón compensadas y un diapasón de laurel cuidado. Por este precio, era imposible pedir palisandro, pero por la veta y acabado, tampoco lo echas de menos. El modelo original tenía afinadores gotoh que, en 2026, entiendo que por coste de materias primas sea imposible de meter por el mismo precio. No obstante, los incluidos aquí funcionan muy bien y el diseño es sólido. Aspecto curioso, el cuerpo es de PBass pero el mástil es JBass delgado, por lo que solo hay una idea en mente: comodidad.
Si además juntas la idea de los rebajes en el cuerpo, tienes un bajo cómodo, si bien algo pesado aunque, por consiguiente, no cabeceará.
En cuanto a acabados, ningún defecto estético de ningún tipo o grietas en pintura. El acabo de trastes no es perfecto, pero no hace daño. Todo está bien ensamblado, bien rematado y es funcional. Es más, en mi caso vino con una acción ridicualmente baja, trasteado, pero nada que un ajuste de alma (el cual esta al comienzo del diapasón, en el cuerpo para un acceso más fácil) pueda arreglar para mayor comodidad. Las cuerdas son aprovechables y además el bajo estaba octavado excepto la cuerda Mi/E por micras, imperceptible. Este detalle ayuda, ya que todo instrumento afinado y octavado se sienta serio y con un sonido coherente en todas las partes del mástil. Digno de mención el detalle del binding en el mástil y los luminlays para ver los trastes si tocas con poca luz, ¡bravo! Digno de mención el string tree a lo Marcus Miller que mantiene las cuerdas con la inclinación correcta en el clavijero, ya que el trabajo es muy aseado.
No verás aquí la opción string-through-body, pero es una medida sencilla para abaratar costes en el proceso de fabricación, por lo que las cuerdas se montan en el puente estilo top-loader. La pérdida posible de sustain al no pasar las cuerdas a través del cuerpo es poca y en el bajo no es lo que busco, por lo que no pierdo absolutamente nada.
Como siempre, la parte más floja es la electrónica. Antes montaban unas Roswell, ahora son las nuevas "ISOLA". En definitiva, tienen un carácter moderno más chirriante que el clásico vintage más cálido y esto es cuestión de gustos. Con EQ, compresor y pedales puedes hacer maravillas, pero el punto de partida de esta PBass Split Coil no es la más adecuada, al menos para mi estilo: es sobrada de agudos y quizá algo carente de bajos profundos, por lo que esa mordida de PBass clásica, no está del todo, aunque con ayuda se puede llegar, incluso hay más variables que pueden influir en el sonido, como el estilo de tocar (púa, dedos, slap) o posición (tocar cerca o alejado del puente). Como está, por defecto, es un bajo que se presta a tocar con púa y será el paraíso del bajita de Punk por su sonido metálico (clank, clank) que ofrece. No es desagradable tampoco y cumple. En mi caso ,deshaciendome de frecuencias que no me interesan de los agudos y trabajo los medios he alcanzado un punto más que correcto.
El mueble en sí es suficientemente bueno como para añadir una pastilla a tu gusto de calidad y que se adapte a tu gustos, pero esto es subjetivo. Potes algo más progresivos serían de agradecer, pero funcionan sin ruidos y no son engañosos funcionando ON/OFF como suele pasar en gamas económicas. El ruido de masa es muy bajo y para mantenerlo al mínimo, tiene fácil solución con un apantallado o mejorando otras variables ajenas al bajo (instalación eléctrica de la casa, un noise gate sencillo).
En resumen, ¿quién da más por menos? Una presentación impecable, un bajo CONTUNDENTE, un empaque ELEGANTE y un sonido muy aceptable con prestaciones de ensamblado, materiales y control de calidad muy por encima de la media en su segmento de precios. Este bajo es todo un acierto a este precio, pasivo, sencillo, 1 pastilla, enchufar y a tocar. No verás a otros fabricantes hacer esto por estos precios. ¡Llévatelo y a disfrutar!
1
0
Reportar evaluación