I
Puedes prescindir de la mesa de mezclas
He trabajado a lo largo de los años con Pro Tools, Creamware, interfaces de Zoom, Focusrite… y esta MOTU es, de largo, la mejor interfaz de audio que he tenido.
La tengo conectada a un Mac y trabajo con Logic. Como interfaz de estudio va perfecta: muy poca latencia, muchísimas entradas y salidas y, además, una enorme capacidad de ampliación. Por relativamente poco dinero puedes añadir más entradas y salidas mediante ADAT (yo compré dos ADA8200 de Behringer que me dan 16 salidas y entradas más)
Los conversores de audio de la MOTU son muy buenos y precisos. También se agradece la pantalla y que tenga suficientes botones y controles físicos como para no tener que hacerlo absolutamente todo desde el software.
Pero lo que más me ha sorprendido al utilizarla es CueMix, el sistema de mezcla y monitorización por DSP de MOTU. Permite crear mezclas independientes y monitorizar las señales sin latencia, sin cargar el ordenador. Esto es algo que tuve en su momento con Creamware y que añoraba bastante.
Hasta ahora tenía la interfaz de audio conectada a una mesa de mezclas para monitorizar. Con la MOTU he podido prescindir completamente de ella: tengo casi todos mis aparatos -la mayoría sintetizadores- conectados directamente a la interfaz o a los ADAT de forma permanente, y utilizo un patchbay para los que uso con menos frecuencia. CueMix me permite gestionar todo el enrutamiento y las mezclas sin necesitar una mesa externa.
Además de ser el centro de mi home studio, utilizo la MOTU para los ensayos del grupo. Con ella envío mezclas independientes por in-ear a cinco músicos y, también en este terreno, sustituye perfectamente a una mesa de mezclas dedicada.
Es una interfaz muy potente y flexible, con muchas más posibilidades de las que imaginaba cuando la compré. No es barata, pero, desde luego merece la pena.
La tengo conectada a un Mac y trabajo con Logic. Como interfaz de estudio va perfecta: muy poca latencia, muchísimas entradas y salidas y, además, una enorme capacidad de ampliación. Por relativamente poco dinero puedes añadir más entradas y salidas mediante ADAT (yo compré dos ADA8200 de Behringer que me dan 16 salidas y entradas más)
Los conversores de audio de la MOTU son muy buenos y precisos. También se agradece la pantalla y que tenga suficientes botones y controles físicos como para no tener que hacerlo absolutamente todo desde el software.
Pero lo que más me ha sorprendido al utilizarla es CueMix, el sistema de mezcla y monitorización por DSP de MOTU. Permite crear mezclas independientes y monitorizar las señales sin latencia, sin cargar el ordenador. Esto es algo que tuve en su momento con Creamware y que añoraba bastante.
Hasta ahora tenía la interfaz de audio conectada a una mesa de mezclas para monitorizar. Con la MOTU he podido prescindir completamente de ella: tengo casi todos mis aparatos -la mayoría sintetizadores- conectados directamente a la interfaz o a los ADAT de forma permanente, y utilizo un patchbay para los que uso con menos frecuencia. CueMix me permite gestionar todo el enrutamiento y las mezclas sin necesitar una mesa externa.
Además de ser el centro de mi home studio, utilizo la MOTU para los ensayos del grupo. Con ella envío mezclas independientes por in-ear a cinco músicos y, también en este terreno, sustituye perfectamente a una mesa de mezclas dedicada.
Es una interfaz muy potente y flexible, con muchas más posibilidades de las que imaginaba cuando la compré. No es barata, pero, desde luego merece la pena.
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C
MOTU 828 (2024)
Interface de gran calidad, robusta, hecha con materiales de primera. Los Convertidores pueden competir con los de interfaces con precios muy superiores.
Motu es una marca sin estridencias y grandes dosis de publicidad, ofreciendo productos de alta calidad
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