Con su amplia variedad de sonidos, ritmos y funciones para practicar, el Startone BK-61 es una opción ideal para quienes dan sus primeros pasos en el mundo de los teclados. Además de sus 61 teclas de tamaño estándar que cubren 5 octavas (de Do a Do), ofrece un sinfín de sonidos y ritmos para acompañar la interpretación. El teclado incluye distintos modos que ayudan a variar los ejercicios, un metrónomo ajustable y un atril desmontable para partituras, que permite tocar con mayor comodidad. También incorpora dos botones dedicados para añadir efectos de sustain y vibrato, lo que amplía las posibilidades expresivas. En el centro del teclado se encuentra una pantalla LED que muestra los datos esenciales, y además es posible conectar un micrófono para cantar mientras se toca, todo a través de sus altavoces integrados.
El Startone BK-61 incluye 300 sonidos que abarcan instrumentos de todas las familias. Estos sonidos se pueden enriquecer gracias a los efectos de sustain y vibrato. También dispone de 300 ritmos distintos, que cubren una gran variedad de géneros musicales para acompañar las melodías que se interpreten. El modo de acompañamiento automático resulta muy fácil de usar incluso para quienes se inician, y ofrece múltiples variaciones como introducciones, finales y rellenos, funciones que suelen encontrarse solo en teclados de gama superior. También permite dividir el teclado en dos zonas con sonidos distintos. El BK-61 cuenta con 50 canciones integradas y dos modos de práctica, pensados para aprender paso a paso. Y como se mencionó, también permite conectar un micrófono para cantar mientras se toca, lo que hace que la experiencia sea aún más completa.
Gracias a su enorme variedad de sonidos y ritmos, el BK-61 ofrece a los principiantes todo un universo de posibilidades para tocar y practicar. Su panel de control, claro y bien organizado, permite seleccionar sonidos, estilos y canciones con solo pulsar un botón. El teclado de 61 teclas, cómodo al tacto, invita a personas de cualquier edad a disfrutar tocando sin complicaciones, mientras que la gran pantalla LED contribuye a que todo sea aún más intuitivo. Una función especialmente útil es la de transposición, que permite cambiar de tonalidad sin necesidad de mover las manos a una nueva posición. El metrónomo y el atril facilitan la práctica diaria, y los auriculares permiten ensayar a cualquier hora sin molestar a vecinos ni a otras personas en casa.
La marca exclusiva de Thomann, Startone, se fundó en 2005 con el objetivo de poder ofrecer, también en el segmento de precios más bajos, instrumentos razonablemente tocables para principiantes ambiciosos. Así surgió desde entonces una constantemente creciente línea de instrumentos de viento para principiantes ambiciosos que, actualmente, abarca teclados e instrumentos de cuerda y cuerda frotada, acordeones e incluso sets de batería. Dado que la gama de productos mantiene una calidad convincente a pesar de los bajos precios de adquisición, Thomann otorga naturalmente una garantía completa de tres años a todos los instrumentos Startone. Siempre con el objetivo en mente de brindar al principiante motivado un instrumento de iniciación razonablemente cualificado y a un reducido precio de compra sin competencia.
Además de su extenso banco de sonidos y ritmos, el Startone BK-61 incluye 50 canciones de demostración para aprender al propio ritmo, con dos modos de práctica disponibles. Para quienes trabajan en sus propias composiciones, el metrónomo ofrece una amplia gama de tempos. Tanto principiantes como músicos con algo más de experiencia podrán sacar todo el partido a la función de acompañamiento automático, con sus 300 estilos para enriquecer cualquier interpretación, gracias a las múltiples opciones de intros, finales y rellenos. Estas herramientas permiten también desarrollar ideas propias y experimentar con la voz, conectando un micrófono y cantando junto a los sonidos y ritmos del BK-61. Todo ello abre un mundo de posibilidades creativas y convierte cada sesión de práctica en una experiencia mucho más divertida.