Si hay una marca que puede hablar de tradición con total naturalidad, esa es Fender, y por eso no sorprende que el Rumble 40 ofrezca un sonido potente acompañado de múltiples funciones que permiten explorar matices modernos y vintage con gran facilidad. Al integrar amplificador y altavoz en una sola carcasa, mantiene unas dimensiones compactas que encajan bien en cualquier espacio, mientras su amplificador de clase D aporta un peso notablemente ligero, lo que hace que moverlo resulte muy sencillo. Para quienes inician su camino como bajistas, y aún necesitan instrumento o accesorios, existen paquetes especialmente atractivos junto al Fender Rumble 40, creando así una entrada cómoda, práctica y muy inspiradora al mundo del bajo.
Un altavoz de 10" junto a un moderno amplificador de clase D de 40W definen el carácter del Rumble 40, cuyo sonido potente puede adaptarse fácilmente a distintos estilos gracias a su control de tono de cuatro bandas, con graves, medios bajos, medios altos y agudos, y a los tres interruptores que realzan los agudos (Bright), aportan un calor vintage (Vintage) o modifican la ecualización para un perfil más redondeado (Contour). Para quienes buscan un sonido más áspero, el overdrive se puede activar mediante un botón o pedal, ajustando tanto intensidad como volumen, mientras la salida D.I. permite conectarlo a mesas de mezcla o interfaces de audio. Su vinilo negro y la rejilla plateada refuerzan su apariencia auténtica, haciendo que este combo, a pesar de su tamaño, ya se perciba como un “grande”.
El Fender Rumble 40 está pensado para quienes empiezan en el bajo y buscan desde el primer momento un sonido potente acompañado de gran versatilidad, invitando a explorar y experimentar con distintos matices y estilos. Su atractivo no se limita a los principiantes, ya que cualquier bajista que valore un combo compacto, práctico y flexible también encontrará en él una opción ideal, especialmente por su conectividad superior frente a otros amplificadores de práctica. La salida D.I. permite enlazarlo con un ordenador, abriendo la puerta a grabaciones caseras, sesiones de producción y práctica con herramientas digitales, lo que amplía considerablemente sus posibilidades. Además, su diseño cuidado y robusto, junto a la calidad sonora que caracteriza a Fender, hacen del Rumble 40 un compañero fiable y elegante tanto en el hogar como en cualquier espacio de ensayo.
Fender es sin duda uno de los fabricantes más legendarios de guitarras y amplificadores. La compañía fue fundada en 1946 por Leo Fender († 1991), quien logró dar al mundo de la música un montón de nuevos impulsos con sus ideas innovadoras. Sus diseños como Tele y Stratocaster, Jazz y Precision-Bass no solo son clásicos, sino que aún ahora marcan el estilo de músicos de diferentes géneros. Los modelos de amplificadores Bassman, Twin, Deluxe o Princeton también gozan de una reputación excelente y atemporal. La compañía no solo salvaguarda sus propias leyendas, sino que proyecta incansablemente productos innovadores que hacen de la marca Fender un motor para la industria de la música, incluso en el contexto actual.
Cuando uno se está divirtiendo tocando su instrumento, lo último que le apetece es quitárselo de las manos, algo a veces puede complicar la convivencia a altas horas de la noche, cuando padres, hermanos, compañeros de piso o vecinos necesitan silencio, por eso el Fender Rumble 40 incorpora una entrada para auriculares que desactiva automáticamente el altavoz en cuanto se conecta, creando una solución práctica y muy cómoda. Para lograr sesiones de práctica más eficaces, también permite enlazar una fuente de sonido externa mediante la entrada auxiliar, ya sea una caja de ritmos, un teléfono móvil o cualquier reproductor, ofreciendo así la posibilidad de practicar con canciones favoritas, loops de batería o un simple clic de referencia.