Si hay una empresa que puede presumir de tradición, esa es Fender, y no es de extrañar que el Rumble 500 ofrezca un combo de bajo con un sonido realmente potente, capaz de rendir tanto en conciertos y ensayos como en la comodidad del hogar. Este modelo incluye numerosas funciones que permiten explorar una amplia variedad de sonidos, desde los más modernos hasta los clásicos vintage, adaptándose a cualquier estilo de interpretación. Al integrar amplificador y altavoces en una sola carcasa, el Rumble 500 mantiene unas dimensiones sorprendentemente compactas, mientras que el moderno amplificador de clase D garantiza un peso ligero que facilita su transporte y manejo en cualquier situación.
El Rumble 500 combina dos altavoces de 10", un tweeter conmutable y un moderno amplificador de clase D de 500W, ofreciendo de serie 250W a través de sus altavoces internos, con la posibilidad de conectar una pantalla adicional para liberar todo su potencial cuando se necesite más potencia. Su sonido básico, potente y definido, se puede moldear al gusto mediante diversas funciones, empezando por un eficaz ecualizador de cuatro bandas que abarca graves, medios bajos, medios altos y agudos. Además, tres conmutadores permiten realzar los agudos (Bright), aportar un cálido carácter vintage (Vintage) o suavizar los medios aumentando ligeramente graves y agudos (Contour). Para quienes buscan un tono más contundente, el Overdrive se activa fácilmente mediante botón o pedal, ajustando tanto la intensidad como el volumen de la distorsión. La salida D.I. completa las posibilidades del Rumble 500, permitiendo conectarlo directamente a una mesa de mezclas o a una interfaz de audio para ensayos, grabaciones o actuaciones con un sonido profesional.
El Fender Rumble 500 está pensado para bajistas ambiciosos que buscan un amplificador capaz de rendir tanto en ensayos como en conciertos de diferentes tamaños. Cuando se requiere más potencia, es posible ampliar el combo con una pantalla adicional, asegurando que el sonido se haga notar incluso en escenarios grandes. Sus numerosas herramientas internas de modelado sonoro atraen también a quienes valoran la flexibilidad y prefieren prescindir de dispositivos externos, ofreciendo una amplia gama de posibilidades de tono. Además, sus dimensiones compactas y su peso moderado lo convierten en una opción práctica para transportarlo con facilidad, disfrutando de su rendimiento tanto en casa como fuera de ella.
Fender es sin duda uno de los fabricantes más legendarios de guitarras y amplificadores. La compañía fue fundada en 1946 por Leo Fender († 1991), quien logró dar al mundo de la música un montón de nuevos impulsos con sus ideas innovadoras. Sus diseños como Tele y Stratocaster, Jazz y Precision-Bass no solo son clásicos, sino que aún ahora marcan el estilo de músicos de diferentes géneros. Los modelos de amplificadores Bassman, Twin, Deluxe o Princeton también gozan de una reputación excelente y atemporal. La compañía no solo salvaguarda sus propias leyendas, sino que proyecta incansablemente productos innovadores que hacen de la marca Fender un motor para la industria de la música, incluso en el contexto actual.
Aunque el Fender Rumble 500 no sea el amplificador típico para practicar, su peso moderado y sus dimensiones compactas lo convierten en una opción sorprendentemente cómoda para ello. Tocar en casa a cualquier hora deja de ser un problema gracias a la conveniente salida para auriculares, que desconecta automáticamente el altavoz al conectarlos. Además, se puede conectar una fuente de sonido externa, como una caja de ritmos o un teléfono móvil, permitiendo ensayar con canciones favoritas, loops de batería o simplemente con un clic, para disfrutar de una práctica eficaz y versátil sin complicaciones.