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Una guitarra espectacular
La Gibson 1956 Reissue ha superado mis expectativas. Es una guitarra preciosa, con un acabado Goldtop espectacular y un nivel de construcción y detalles que se aprecia desde el primer momento.
Me ha sorprendido especialmente lo cómoda que resulta: tiene un ajuste fantástico, una acción muy agradable y, además, es bastante más ligera de lo que esperaba. Las P-90 tienen ese carácter Gibson que buscaba, con mucha dinámica, respuesta al ataque y un sonido con muchísimo cuerpo, pero que también permite jugar con el volumen y la pulsación para conseguir diferentes matices.
Es una guitarra que transmite sensaciones de instrumento serio y con personalidad. Se nota que está hecha para tocarla, no solo para tenerla en una colección.
En mi caso, ha sido una compra muy especial y estoy encantado con ella. Una auténtica Gibson de las que dan ganas de enchufar el ampli y no parar de tocar.
Me ha sorprendido especialmente lo cómoda que resulta: tiene un ajuste fantástico, una acción muy agradable y, además, es bastante más ligera de lo que esperaba. Las P-90 tienen ese carácter Gibson que buscaba, con mucha dinámica, respuesta al ataque y un sonido con muchísimo cuerpo, pero que también permite jugar con el volumen y la pulsación para conseguir diferentes matices.
Es una guitarra que transmite sensaciones de instrumento serio y con personalidad. Se nota que está hecha para tocarla, no solo para tenerla en una colección.
En mi caso, ha sido una compra muy especial y estoy encantado con ella. Una auténtica Gibson de las que dan ganas de enchufar el ampli y no parar de tocar.
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