El pedal Mooer Noise Killer, en su popular formato mini y con bypass auténtico, ofrece dos modos de funcionamiento (Hard y Soft) y un potenciómetro de control para ajustar el umbral de activación. Al encenderlo, silencia automáticamente todas las señales que estén por debajo del nivel establecido. Para decidir cuán rápido se cortan esas señales, el usuario puede elegir entre dos modos: una respuesta casi inmediata en modo Hard, o una atenuación más suave y progresiva en modo Soft. Gracias a su amplio rango dinámico, que va desde -70dB hasta +10dB, el asequible Noise Killer resulta útil en muchas situaciones. Además, el potente LED de estado, situado en el centro de la interfaz, indica de forma clara si la puerta de ruido está activa o no, algo especialmente práctico en escenarios poco iluminados durante actuaciones en directo.
El Mooer Noise Killer elimina eficazmente el ruido no deseado de una señal de guitarra o bajo eléctricos, suprimiendo por completo todo lo que esté por debajo del umbral configurado. Para ajustarlo, basta con subir el volumen sin tocar la guitarra, y girar el potenciómetro del umbral en el sentido de las agujas del reloj hasta que la puerta de ruido se active y desaparezca el zumbido de fondo. El interruptor de modo Hard/Soft determina la rapidez con la que se corta ese ruido: Hard aplica una atenuación inmediata con un corte abrupto, muy habitual en ciertos estilos musicales, mientras que Soft lo reduce de forma más gradual y natural. Es recomendable colocar el Noise Killer después de cualquier pedal de distorsión u overdrive y antes de efectos como delay o reverb.
La puerta de ruido es uno de esos efectos que apenas se perciben cuando están activos, pero que se convierten en esenciales en cualquier pedalera bien montada. En una cadena profesional para actuaciones en vivo, no puede faltar. Cualquier guitarrista con experiencia sabe lo molesto que puede ser el ruido que provocan algunos cables de iluminación o interferencias en el escenario, arruinando el sonido impecable de su instrumento. Con el Noise Killer, basta con pulsar el interruptor del pedal para eliminar ese ruido no deseado y concentrarse plenamente en la música. Su rango dinámico de 80 dB lo convierte en una herramienta versátil, tanto para principiantes como para músicos más exigentes. No obstante, si buscas una puerta de ruido especialmente diseñada para sonidos Metal profesionales, quizá prefieras un modelo con control detallado del tiempo de ataque y liberación.
Mooer tiene su sede en la ciudad china de Shenzhen y lleva fabricando productos para guitarristas desde 2010, como pedales individuales compactos, unidades multiefectos y amplificadores compactos. Inicialmente, la empresa produjo una gama de minipedales antes de hacer quizás su avance más significativo en 2016 con el sofisticado pedal de delay Ocean Machine, que fue diseñado en colaboración con Devin Townsend. En la actualidad, la gama de productos de Mooer también incluye soluciones que van desde el modelado de amplificadores o la simulación de altavoces basada en infrarrojos, hasta ecualizadores de coincidencia, y la empresa sigue centrándose firmemente en el uso de la tecnología digital.
Cuando se trata de sonidos Heavy Metal o Hardcore con alta distorsión, contar con una puerta de ruido de respuesta rápida es indispensable. Un buen riff con palm mute solo sonará realmente ajustado si le sigue un silencio total. Y cuando la ganancia está al máximo, esto solo se consigue con una puerta de ruido que tenga una respuesta rápida y contundente. Por eso, algunos fabricantes incluso integran puertas de ruido en sus pedales de distorsión. Aun así, el Mooer Noise Killer también se adapta perfectamente a muchas otras situaciones, tanto en el escenario como en el estudio o en la sala de ensayo, donde se necesite eliminar con fiabilidad el ruido de fondo de una señal de guitarra o bajo. Incluso se puede usar para crear efectos más creativos, como una reverb con corte, insertando el pedal en el bucle de efectos justo después del efecto de reverberación.