Primero decir que he tenido varias strato de diferentes marcas y precios y las he vendido todas porque nunca me he llevado bien con este modelo de guitarra y tenía por ahí una pastilla Duncan SSL1 y una humbucker que no sabía que hacer con ellas y decidí comprar la strato más barata en negro con mástil de arce para para instalárselas y no tenerlas sin darles uso.
Al abrir la caja no puedo negar que el aspecto de la guitarra me pareció de juguete pero al afinarla y enchufarla lo primero que me sorprendió fue el mástil que posiblemente sea el más cómodo que he visto en una strato, muy muy cómodo, si tuviese 22 trastes sería perfecto. La siguiente sorpresa fueron las pastillas que para la gama de precio que estamos hablando suenan increíblemente bien, la humbucker si te pasas de distorsión ensucia un poco pero con un overdrive moderado suena que no te lo crees. El peso es muy ligero y sorprendentemente no cabecea, los clavijeros no son los mejores pero mantienen la afinación perfectamente y el trémolo como en todas las guitarras baratas es mejor ni usarlo. Muy contento y sorprendido con la guitarra porque el mástil me parece mucho mejor que el de las strato que he tenido antes siendo 5 veces mas barata y es una plataforma perfecta para modificaciones y además es una gran subida de calidad de Squier lo que permite que gastando unos euros más en unas pastillas algo mejores y unas clavijas de afinación se convierta en una muy buena guitarra para uso profesional sin ningún complejo de que no sea una Fender de dos mil euros. Una guitarra no solo para principiantes, los guitarristas avanzados también sabrán valorarla y disfrutarla.