Es muy buena guitarra, pero el precio no va en función a las características que ofrece. La construcción es bastante sencilla: dots en el diapasón, nada de binding por ningún lado…
Eso sí, está bien construida: últimamente Gibson ha tenido la fama de sacar productos de baja calidad. En mi caso no he encontrado pegas, la pintura es uniforme, no he notado marcas de herramientas en el diapasón. Me ha sorprendido lo ligera que es, se siente más pequeña colgada de lo que es. Hace años tuve una Flying V 67 Reissue del 2006 y se sentía más aparatosa.
Es un instrumento muy resonante, y las pastillas dan mucha caña. Tuve que ajustarla al llegar: bajar la altura de las cuerdas y de las pastillas, y pasar del calibre 10-46 de casa al 10-48.
¿Merece la pena pagar la “tasa Gibson”? La verdad es que Epiphone hace muy buenas guitarras, si quieres ahorrar un poco y customizarla a tu gusto. Desenchufadas la Gibson suena más brillante y profunda, la Epiphone más apagada y contenida.