A
Bonita estética, no está mal.
La estética del micrófono es preciosa y su construcción robusta. La principal razón para tenerlo es evidentemente la estética, más que el sonido.
En cuanto al sonido no acaba de convencerme: se comporta bien en agudos pero es demasiado "brillante" para mi gusto, y pierde bastante en los graves. Teniendo en cuenta mi tesitura de voz (soy mujer y contralto) no me gusta. Pero la relación calidad/precio es muy buena.
En cuanto al sonido no acaba de convencerme: se comporta bien en agudos pero es demasiado "brillante" para mi gusto, y pierde bastante en los graves. Teniendo en cuenta mi tesitura de voz (soy mujer y contralto) no me gusta. Pero la relación calidad/precio es muy buena.
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MA
diseño clásico. Calidad de sonido Básica
La imagen es su fuerte, recuerda a los clásicos. No obstante la calidad de sonido no se acerca a los micros dinámicos habituales
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N
Interesante
Este micrófono es muy adecuado para dar ese toque vintage e un escenario. Para grabar un videoclip.
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BA
Micro para armónica
Buena relación calidad precio. El acople es un poco incómodo y hay que comprar otro más versátil, donde entre mejor el stand para el micro. Viene con un stand de mesa. Bueno para grabar. Creo que ha sido buena compra.
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J
Muy bonito
Es una autentica preciosidad de micrófono que revive la apariencia de la microfonía de los años 50, en una estetica retro muy Elvis...
El que yo tengo viene perfecto de thomann, bien envalado con un estuche correcto y un pequeño soporte de sobremesa. La estética montado sobre un pie de escenario es impresionante.
Su sonido es un poco mas apagado que el de otras opciones en la gama de precios de t-bone y le falta parte de la presencia que sería necesaria para uso profesional en directos.
No es un micrófono para grabar. Es como tener un coche de los años 30, que puede ser un bellezón esteticamente hablando pero seria impensable irte de vacaciones en el.
El que yo tengo viene perfecto de thomann, bien envalado con un estuche correcto y un pequeño soporte de sobremesa. La estética montado sobre un pie de escenario es impresionante.
Su sonido es un poco mas apagado que el de otras opciones en la gama de precios de t-bone y le falta parte de la presencia que sería necesaria para uso profesional en directos.
No es un micrófono para grabar. Es como tener un coche de los años 30, que puede ser un bellezón esteticamente hablando pero seria impensable irte de vacaciones en el.
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